viernes, 27 de abril de 2007


Quizás para ustedes este sea un tema ya pasado. Ya se hizo la prueba, y lo más probable es que no quieran ahondar más sobre ello. Pero, debo considerar a todos aquellos que deciden escribir, sin ninguna motivación aparente, salvo la de reflexionar sobre problemáticas del ser humano que nunca dejarán de ser trascendentes, nunca pasarán de moda y para las cuales no existe un tiempo determinado...
En este caso, me gustaría llevarlos a debatir sobre el problema de la felicidad.
Desde tiempos inmemorables el tema de la felicidad ha representado para el hombre un dilema bastante significativo. Han arremetido grandes autores con el fin de imponer su propia visión acerca de este tema. Claro que participar de esta gran variedad de teorías al respecto nos llevaría a una discusión poco productiva.
Lo que sí es conveniente hacer, es tratar de aclarar para nosotros mismos el concepto. Vivimos sin preguntarnos el fin último de todo lo que hacemos; las decisiones que tomamos, los caminos que seguimos, y en definitiva, toda nuestra vida debería tener alguna orientación, pues no tiene ningún sentido vivir y hacer cosas por nada. Cada paso que damos, conciente o inconcientemente, nos debería llevar a algo... pero, qué es ese algo?; según varios autores debiera ser la búsqueda de la felicidad.
Pero en este momento, una vez descubierto esto, me quedo enclaustrado en otro gran problema... ¿qué es la felicidad?.
Sobre esto quiero que argumenten.

lunes, 16 de abril de 2007

La libertad del hombre


Viviendo o sobreviviendo en un mundo vertiginoso, de pronto interrumpe mi devenir la conciencia de una facultad que para muchos se transforma en algo tan natural, que pasa a ser inconciente. En este mundo lleno de opciones, en donde estoy obligado a orientar mi vida en todo momento, entro en crisis al preguntarme si... soy un hombre libre.

Comúnmente creemos ser libres por el hecho de hacer lo que queramos con nuestra vida y con nuestras decisiones... pero, ¿existe realmente la libertad?. Si comenzamos nuestra reflexión con esta pregunta, fácilmente popdemos entramparnos en una discusión sin sentido ni solución aparente, en donde cada uno pretenderá imponer su propia visión. Considerando esta problemática, lo más lógico sería tratar de dilucidar qué es la libertad; sólo una vez que aclaremos el concepto podremos llegar a alguna conclusión coherente... (o a tal vez no). Pero vale la pena hecer el intento.
Hagan volar esa razón y comiencen a escribir.

martes, 21 de noviembre de 2006

A modo de despedida...


Como administrador de este sitio, me tomé la libertad de crear una entrada, que tal vez no sea tan apegada a los contenidos propios de la filosofía, pero que de todos modos surge de una reflexión a partir del momento que ustedes mis alumnos están viviendo.
Se encuentran en una situación que marca la vida de cualquier estudiante: salir del cascarón para nacer al mundo exterior, a ese mundo que muchas veces lo vieron lejano, desde las cuatro paredes de su colegio, a un mundo que concebían ajeno desde la comodidad de su sala.
Es probable que esto de la "futurofobia" exista, y que muchos de ustedes la padezcan; pero es tiempo de que surja en ustedes un espíritu nuevo, una mentalidad distinta que les ayude a superar esto.
Deben aprender a dejar atrás la seguridad que les entregaba su su espacio, sus compañeros, sus prof. jefe y en definitiva, todo el entorno de su colegio. Deben aprender a hacer las cosas por ustedes mismos y saber que el mundo que está allá afuera muchas veces es hostil... pero ahí es donde deben ser capaces de vencer los miedos, las inseguridades y frente a todo (lo que sea) anteponer sus principios y valores, sabiendo decir y actuar prudentemente (no olvidando las otras virtudes cardinales: justicia, fortaleza, templanza).
Sean siempre virtuosos, busquen en todo momento el equilibrio, sean apasionados con las cosas que quieren y verán que con esfuerzo, sin lugar a duda, legarán a lo más alto...

martes, 26 de septiembre de 2006

¿Podrá realmente nuestra razón darnos la certeza de que existimos?


"Qué terrible mi vida, que mal me siento, mi vida no tiene ningún sentido...", son el tópico en nuestros días, personas que no encuentran ningún sentido a su vida y deciden terminar con ella..., pero cómo terminar con algo que ni siquiera se si ha comenzado, cómo podemos interrumpir nuestra existencia; sería como ver el final de una perlícula cuando aún no ha comenzado. Descartes nos lleva al extremo de poner en duda nuestra propia existencia... y por qué no, si lo vemos desde el punto de vista de la duda metódica, podríamos llegar a afirmar la existencia de un ente engañador, el cual me hace creer que estoy vivo cuando en realidad no lo estoy.
Pero siempre existe algún grado de certeza, algún punto de apoyo para poder reestablecer nuestra verdad más profunda, la que dice relación con nuestra existencia. Es en este momento cuando sale a la luz nuestra esencia, nuestra naturaleza, lo que nos distingue del resto del mundo animal, lo que hace que seamos hombres y no otra cosa: nuestra razón. Según el genio francés la certeza de que pienso, me lleva a la verdad de que existo, es conociento inmediato, instantáneo de mi existencia... ¡eureka!, existo... entonces, "en tanto pienso, soy".
Nuestra naturaleza nos salva nuevamente de caer en el sin sentido, pues qué orientación o qué objeto tendría todo esto que creemos ver y sentir, si en realidad no existimos.
Este es el punto de partida, para que nosotros mismos comencemos a edificar nuestra existencia, de aquí en adelante debemos construirnos como persona, a partir de la base del ser racional (pues lo que se hasta ahora, es que soy una cosa que piensa). Pero aquí surge otro problema fundamental: estoy claro que existo y que soy una res cogitans, pero ¿cómo puedo llegar a reestablecer mi relación con el mundo?. ¿Qué sentido tendría saber que soy una cosa que piensa si todo el resto de mi "vida" (si acaso le podemos llamr así) es probable que no exista?.
El problema está planteado, ahora es su desafío poder resolverlo...

jueves, 31 de agosto de 2006

Saber, por saber.



Esta entrada solamente es para anunciar el inicio de una nueva experiencia, de una herramienta, que espero, les ayude principalmente a ustedes a desarrollar la capacidad de reflexión con la que fuimos dotados.
Realmente nos ayudará a establecer un diálogo más profundo con todos aquellos (as) que se interesen por esta disciplina, que aunque basureada por algunos, nos lleva a desarrollar los que nos distingue como seres humanos, la razón. Para ustedes, que desean conocer más allá de nuestra clase, que buscan interactuar en temas trascendentes para nuestra existencia y la del mundo, para todos los que desean saber, por el sólo hecho de saber.